sábado, 14 de mayo de 2011

esto_que_lo_arregle_tu_puta_madre.org


 E-mail rescatado. Ya va siendo hora de que este blog sirva a su propósito.


Las culpas a Willy.

 

El repelente niño Capitalismo siempre ha estado muy contento con su juguete favorito, un juego divertidísimo cuya única regla es que sólo puede ganar él. Así que tan confiado y tranquilo jugaba él con todos nosotros, jodiéndonos la vida pero bien con sus coleguitas Político Corrupto, Banquero Cínico y Don Constructor Analfabeto (a éste último le conoceréis mejor por sus hijos, los poligoneros analfabetos pero con audis) que de tanto jugar y jugar pues claro, el juego se ha roto un poco, después de tantas décadas de abusar del jueguecito es normal, no?

Y así nos quedamos todos, mirando el tablero con cara de circunstancias, esperando a que nos digan una vez más qué ha pasado. El niño Capitalismo no para de llorar y llorar para que le consolemos, así que buscamos un culpable al que regañar. Miramos a Político, y él se encoge de hombros (lo intuímos tan solo, apenas se le ve sentado detrás de sus ganancias en el juego) y mira a sus amiguitos Banquero Cínico y Constructor Analfabeto. Banquero asegura que solo ha hecho su trabajo, la responsabilidad será de otro, y por cierto que le debemos tanto y tanto otro que ha dejado de cobrar. Mientras, Don Constructor Analfabeto no para de llorar y lamentarse, qué injusticia lo que le han hecho, él que respetaba tanto las reglas del juego y ahora le quitan todo lo que tiene. "No te preocupes, amiguito", le dice Político Corrupto, "que yo le digo a todos los demás jugadores que te paguen lo que has perdido. Eso sí, antes que le paguen a Banquero para que les pueda prestar para que te paguen a tí, y listo, así es la magia de este juego".

Y algunos de los demás jugadores seguimos ahí, mirando el tablero como gilipollas. Y nos acordamos de cuándo empezamos a jugar a esto... y coño, resulta que nadie nos invitó, y nosotros ni queríamos jugar. Pero el repelente niño Capitalismo nos puso a jugar con él así por las buenas. Claro, la verdad es que parecía sencillo, y a él se le veía tan ilusionado que hayá que fuimos.

Y va unos de los jugadores contemplando el sufrimiento del repelente niño que se levanta, sonríe optimista, pone una mano sobre su hombro y con la otra da un golpetazo en la mesa; "¡venga coño, seamos optimistas, esto podemos arreglarlo entre todos si nos esforzamos de verdad!". Y los demás nos miramos entre nosotros, pensando pero no diciendo "joder, pero si el juego no es mio, y yo no lo he roto, y si nisiquiera me gusta por qué cojones lo tengo que arreglar yo?!" Pero nadie lo dice, y en los sondeos Don Político Corrupto vuelve a salir digno vencedor de representar los intereses de todos los jugadores. Y mientras, el repelente niño Capitalismo no para de llorar y llorar.

Y esos jugadores que miramos el tablero con cara de gilipollas rodeados de tantísimo compañero oímos estupefactos algunas frases de los demás jugadores, cosas como "yo soy apolítico, y bastante que me he esforzado en aprender esta palabra", "yo no leo el periódico porque manipulan mis ideas" y "si da lo mismo quién esté, todos están ahí para robarnos". Y este mismo grupo de jugadores, muy numeroso y representado por Doña Sociedad y su vecino Medio de Comunicación, nos mira raro si nos planteamos tan siquiera la idea de que no queremos jugar a esto. Y Doña Sociedad ha dejado puesto por escrito que es ilegal levanterse e irse, hay que jugar hasta que el juego termine, aunque el tablero se deshaga, aunque ya no queden fichas, aunque todo el jodido planeta reviente y se pudra a trozos, y más nos vale tener hijos que se aprendan bien que hay que seguir jugando, más nos vale enseñarles bien el juego: en tu turno te matas a trabajar y a consumir, consumir la mierda de turno que se le haya ocurrido al jugador de tu izquierda, y al final de tu turno procura no votar, mejor quédate leyendo el Marca o escuchando música de fácil consumo y letra inocente y sin pretensiones. Para cuendo te toque otra vez ya habrá habido otro Madrid-Barsa y otra Operación Triunfo, no te inquietes.

Sobre todo eso: no te inquietes. Que muera la inquietud. ¿Moral? Doña Moral fue la única que logró levantarse de la mesa e irse, porque lo hizo tan de tapadillo que no nos dimos cuenta, estábamos ocupados prestándole ayuda a otros jugadores, como a Doña Iglesia, que no le quedaban ya fichas para invertir en "pederastia legal porque me arrepiento y porque ser maricón es mucho peor", ocupados ayudando a Don Centro Reformista, que tenía lío con el tema "putos maricas que quieren destruir la familia", "los catalanes quieren romper España y eso es malo por alguna razón, no preguntes tonterías", y "cuando las cosas iban bien era gracias a los españoles, ahora el juego se rompe por culpa de los inmigrantes (matemos alguno que otro)". Mientras, sus vecinos Socialistas-Sólo-de-Nombre estaban agotados de parecer de izquierdas sin llegar a serlo realmente, no fuera que el repelente niño Capitalismo se mosqueara con ellos y se saltara su turno, porque en este turno les tocaba cobrar ficha extra. Sólo los señores Cultura y Educación vieron levantarse a Doña Moral de la mesa, sobre el cadaver de Inquietud, pero ni Cultura ni Educación tienen apenas fichas en este juego, antes van Iglesia y Ejército, mucho menos como para tener derecho a hablar y decirle nada a Sociedad, ella ya sabe perfectamente todo lo que tiene que hacer.

Doña Sociedad siempre ha sabido lo que tiene que hacer, lo que todos tenemos que hacer. Lo ha sabido desde el principio, desde que se hizo amiga de Doña Tradición. Las dos se apoltronan desde entonces en las puertas de nuestras casas, recostadas en sus mecedoras como dos viejas arpías que juzgan y condenan todo lo que hacemos, hasta que lo que hagamos sea exactamente lo que tenemos que hacer: seguir las reglas del juego, única manera de lograr la felicidad. La de alguien, al menos. Ellas dos creen sinceramente que es así, que se mueven por nuestros intereses. Tienen fe en ello. Y como tienen fe, no se lo plantean, no lo razonan, no se lo preguntan. Sólo lo imponen por nuestro bien.

Y con la Inquietud muerta y la moral huída, no desesperemos, aún nos queda el optimismo y el trabajo duro. Vamos, que ya podemos apretar el culo y matarnos a trabajar, eso sí sonriendo y manteniendo la tradición, la familia, la iglesia, para aplacar los llantos de ese niño repelente al que tanto le debemos. Porque le debemos mucho, no? Y sobre todo que nada cambie, aunque el juego sea una mierda hay que arreglarlo, no? NO??!

Porque las alternativas son romper con la tradición impuesta, con la familia impuesta, con la iglesia, con el capitalismo, con el ejército. Las alternativas son buscar un nuevo reparto equitativo, un sistema sostenible con los recursos naturales, una educación racional basada en el valor de las ideas y la razón, no en el respeto incondicional a la tradición y las imposiciones, que nos enseñe cómo ha sido el pasado y ha plantearnos qué futuro queremos, no a edulcorar la historia porque "puede manipular la ideología de los niños", joder, que dentro de poco la guerra civil se enseñará como "aquella pequeña disputa de la que nadie tuvo la culpa". Pero estas alternativas suponen ser masón, marica, catalán, ir al infierno, y yo qué sé qué otras fatalidades. Por si acaso seguimos sentados a la mesa, todos, tú y yo también. Después de todo, aún podemos apretar el culo un poco más, y seguro que ya queda menos para el Madrid-Barça
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martes, 3 de mayo de 2011

Llueve

El repiqueteo contra el tejadillo me ha llamado como un canto de sirena que hacía mucho que no escuchaba.


Sumido en mis pensamientos, tomando una decisión largamente pospuesta, no me he dado cuenta de lo que oía hasta que me he visto saliendo por la puerta con el abrigo puesto.


El viento me ha saludado arrancándome la capucha y arrastrando tras de sí a su hermana que me ha golpeado con saña en la cara.
Y mientras recibía el beso tonificante he mirado y he visto cómo la gente, insensata, corría a refugiarse de la bendición que estaba recibiendo.
Según aceleraba calle abajo me he despojado de la barrera que me impedía sentir.
Al oírla cantar entre los árboles, tocando su melodía sobre las hojas, me he detenido para escuchar mejor. Y, en el momento del crescendo, he alzado mi cabeza hacia el cielo. Y he abierto los brazos. Y su abrazo me ha envuelto.


Sus dedos gélidos han peinado mi cabello. Su beso ha rozado mis labios entreabiertos, apagando mi sed. Ha tocado mis ojos, deslizándose por mi cara y mi cuello como las lágrimas que hace tanto tiempo que no siento. Ha corrido por mi torso, llenándome de vigor.
Y formando un charco a mis pies, ha lavado mis pecados.

viernes, 29 de abril de 2011

Telediario Real

En Inglaterra se han casado unos, no sé quiénes son ni les había visto antes en toda mi vida, por lo que no creo que hayan hecho nada demasiado importante hasta ahora. Hasta ahora. Ahora han hecho algo enorme: se han casado. Y por eso salen en el telediario, y por eso Reino Unido ha ganado unos 670 millones de euros gracias al turismo e interés que este día glorioso ha suscitado entre la plebe.

Claro, que por haber declarado tan insigne fecha como festivo se han dejado de ganar unos 3200 millones. Además, el estado ha gastado muchíiiiiiiisimo dinero en casarles por todo lo alto (la boda más cara de la historia, dicen), además de lo que se habrán gastado en trapitos y gilipolleces todos los invitados. Y seguimientos mediáticos, etc, etc.

Pero lo que más me llama la atención es que decenas de funcionarios han trabajado gratis y voluntariamente, limpiando excrementos de caballo, organizando el evento, sacando brillo a la corona o yo qué sé qué otras mierdas. Y esto no tiene precio, esto me parece el sumun del aborregamiento.

Ahora mismo estoy viendo (en el telediario) que están saliendo a saludar desde un balcón toda la familia (joder cuántos niños tiene esta gente), un nutrido grupo de meta humanos a los que la mutación endogámica les ha dotado con manos giratorias capaces de saludar a miles de súbditos con un solo golpe de aristocracia. Y es ahora cuando lo entiendo todo, realmente son mejores que tú y que yo, y por lo tanto debemos reconocerlo y rendir pleitesía. Alabados sean los miembros de la realeza, elegidos por dios para vivir mejor que tú, y pobre del que ponga ignominia alguna sobre su ilustre casta. Y si no, ponte tú esos sombreros y fóllate a sus primas de equina dentadura.

Ahora se toman, dice la reportera, tres años sabáticos en los que no ejercerán sus funciones. Espero que algún funcionario se ofrezca voluntario para trabajar gratis en su lugar. Suerte con eso de los sombreros y las primas.

martes, 26 de abril de 2011

Remaining Time


2:16:18- Llego a la consulta del dentista. Consulto si llego tarde o demasiado pronto.

2:14:53- Salgo de la consulta del dentista.

2:12:02- Llego al despacho de mi padre. Le explico que los señores malos de los dientes me han citado a la hora que no era. Me dice que eso me pasa por no apuntarme las cosas. Y que me alegre de haber llegado pronto y no tarde.

2:10:32- Empiezo a hacerme un cigarro. Me dice: aquí no puedes fumar. Le contesto que no estoy fumando.

2:09:55- Me pongo el cigarrillo en la boca. Me dice: aquí no puedes fumar. Le contesto que no estoy fumando.

2:09:50- Enciendo el mechero. Me dice: aquí no puedes fumar. Le contesto que no estoy fumando. Me mira mal.

2:09:47- Enciendo el cigarro. Me dice: Te he dicho que aquí no puedes fumar. Le respondo que no estoy ahí. Me explica que "aquí" significa el despacho y no su posición exacta. Le hago notar que, en ese caso, sí que puedo fumar. Me remito a la prueba. Contesta que me va a reventar la cabeza. Replico que me voy a chivar a mamá y que no va a practicar sexo en un mes.


2:08:43- Me voy a fumar fuera.

1:43:01- Reentro en la Consulta del dentista. No consulto nada. Me siento a leer.

1:39:26- Alguien me pregunta si deseo algo. Me muerdo la lengua.

1:39:16- Duele. Dejo de morderme la lengua.

1:39:09- El mismo Alguien me vuelve a preguntar si deseo algo. Le contesto que necesito tiempo para pensar. No quiero malgastar mi deseo. Le pregunto cuántos deseos tengo.

1:38:56- Le informo que lo usual son tres.

1:38:54- Alguien empieza a hacer un ruidito con la garganta.

1:38:45- Me dispongo a preguntarle si se encuentra bien cuando aparece Paola al rescate. Le dice: "Tranquila, éste es mío". No recuerdo haberme vendido. Peor aún: No recuerdo haber cobrado.

1:34:28- Me dice que ha habido mucha destrucción. Le respondo que fue un juego que se nos fue de las manos. Me contesta que se refería a en la boca. Le respondo que fue un juego que se nos fue de las manos. Me mira sin comprender. Me doy cuenta que se refiere a MI boca. Le digo que se olvide de lo del juego. Es humor autorreferencial. Lo que me recuerda que la he recomendado a un amigo. Seguramente vendrá pronto.

1:30:59- Me dice que me va a poner una corona. Le pregunto si no sería mejor un diente. Me explica lo que es una corona en su jerga. Le digo que es una pena. Hubiera quedado bien con mi regio porte y me hacía ilusión ser rey.

1:26:18- Me pregunta si soy monárquico. Le respondo que soy republicano pragmático.

1:25:39- Le explico lo que es.

1:24:59- Me contesta que un verdadero republicano no lo es a menos que él llegue a ser rey. Un verdadero republicano no aceptaría la corona. Le contesto que éso es un republicano idealista. Le explico la diferencia entre idealista y pragmático. Añado que no he dicho nada de aceptar la corona de nadie.

1:21:53- Me pregunta que cómo conseguiría ser rey. Se lo explico.

1:16:16- Le digo que no me mire así. Que es lo que pasa en las conquistas. Las ejecuciones sumarias son necesarias.

1:15:48- Me dice que con lo de las cabezas de los niños me he pasado. Le replico que hay que asegurar al pueblo que la línea de sangre ha sido erradicada.

1:05:10- Está mohína. Le pregunto si es una idealista. Me toca el nervio. Me hago un recordatorio: Pedir la anestesia desde el principio.

1:04:36- Duele. Recordatorio dos: No usar la expresión "una de esas estúpidas idealistas". Aunque sea verdad.

0:42:22- Me dice que me ha puesto una prótesis provisional. El martes me pondrá la definitiva. Me evado.

0:40:20- Acaba de hablar. Nos despedimos.

0:25:03- Me entra el hambre. Me hago un bocata. Me lo como.

0:06:56- Me cepillo los dientes.

0:05:03- Me molesta la prótesis. La intento recolocar.

0:01:00- Me entra una duda. Llamo a la clínica.

0:00:00- No consigo explicar a Paola cómo en 40 minutos he podido hacer todo lo que no debía hacer. Me dice que guarde la prótesis en un pañuelo y que vaya a que me la vuelva a pegar.

Analfabetismo Inicial y Pictográfico

¿Alguien más se ha fijado? Existe un nuevo idioma fruto de la evolución de las comunicaciones, que es el que se usa mayoritariamente en interneterl. Y no me refiero a eso de poner un filtro totalmente arbitrario de letras, es decir, eso de que en vez de escribir analfabetismo uno puede escribir cualquier combinación de sus letras, como anftsmo, nlfsmo, o incluso ns, y cada cual que adivine. No valdría, no obstante, una elección menos arbitraria pero igualmente confusa, como anal o fabes, ya que implicarían otros significados, además de resultar legible.

Nada de eso, me refiero al siguiente paso que se ha dado. Eso de terminar una frase con una movida como :D, LOL, ;P, y no sé cuántas otras mierdas. Me apasiona este tema, y no sé cómo no hay antropólogos estudiando este suceso revolucionario. ¿Por qué todo el mundo usa las mismas fórmulas? ¿Y por qué sólo para algunas cosas? Por ejemplo: LOL. Me he informado (en la wikipedia, no es coña) de que significa Laughing Out Loud. Pues bien, hijos del chat, para esto ya existían las onomatopeyas. En vez de escribir LOL para que nadie se pispe, podría escribirse ja. O ¡¡JAJAJAJA!!, si se quiere exagerar. ¿Acaso no queda mucho mejor? ¿No es más expresivo, menos prosaico? ¿Por qué censurar una carcajada mediante un código frío e impersonal? Podría entender códigos para actos sonoros que no fueran finos de escribir con onomatopeyas… como DUCCA (Deshaciendo un Cadáver con Ácido), VAUC (Violando A Una Cabra) o PTCS (Pedo Trompetero Con Sorpresa), pero no para LOL. ¿Y eso de las caritas? ¿Por qué? Me recuerda a cuando me entretenía intentando dibujar cosas con la calculadora. El otro día. ¿Y por qué sólo dibujar caras? Yo propondría I, que claramente es el dibujo de un cadáver desmembrado, ) podría ser una rodilla vista por detrás, y (º0º) a mí me parece un búho, yo lo veo clarísimo.

Oh, ya he encontrado la medicación, lo dejo aquí. Os deseo un PTCS grande como un (º0º) que se deslice hasta la ) . Joder, ya sé porqué los egipcios escribían con dibujitos, es divertidísimo.
[`J´]

domingo, 17 de abril de 2011

Elapsed Time

Mientras Willy se dedica a inventarse los Textos Sagrados y Verdaderos Milenarios de la Tercera Iglesia Metódica del Método Gablinista A La Derecha, yo me dedicaré a relatar experiencias más mundanas...

 
16.55 - Llego a la consulta del dentista. Consulto si es el dentista. Lo es. Ella consulta si soy yo. Lo soy.

16.56 - Me comenta que conoce a mi madre. Le respondo que yo también la conozco.

17.01 - Me dice que tiene que hacerme una endodoncia en los premolares 24 y 25 y un empaste en el de abajo (sólo puedo retener dos cifras). Me pregunta por qué no he ido antes. Le contesto que he ido cuando me han dado cita. Responde que no es éso, que debería haberme dado cuenta antes. Con menos de lo que tengo ha llegado gente llorando de dolor. Le pregunto si eran mujeres y niños.

17.03 - Me dice que como soy muy macho no necesitaré anestesia en el premolar de abajo. Creo que noto sarcasmo. Lo ignoro. Le explico que el género no es cuantitativo sino cualitativo. Le digo que ella es la sanitaria que haga con la anestesia lo que crea conveniente. Me dice que soy muy confiado. Le respondo que confío plenamente en las denuncias por mala praxis.

17.05 - Le digo que es mi primera vez que me trate con cariño. Mejor con respeto. Que me llame de usted.

17.06 - Le hago notar que reírse de uno no es muestra de respeto.

17.10 - Me comunica que ya me ha puesto la anestesia. Le digo lo peor que una mujer puede decirle a un hombre: ¿Ya? No he notado nada.

17.15 - Le digo que ya que está raspándome los dientes, le de a uno forma de unicornio y al otro forma de virgen núbil. Me dice que no me quite el aspirador de la boca.

17.16 - Me pregunta cómo se puede representar una virgen núbil y que se sepa que es virgen. Se lo explico.

17.17 - Me quita el aspirador de la boca. Se lo vuelvo a explicar. Me mira raro. Le digo que es simbólico.

17.21 - Empieza con la muela de abajo. Me comenta que, de todas formas un pene detrás de una señal de prohibido también puede ser símbolo de las frígidas. Y de las lesbianas, añado. Le pregunto si es lesbiana. Me toca el nervio.

17.22 - Le apunto que sería buena cosa que me pusiera anestesia en la muela de abajo también. Me pregunta si ya no soy tan macho. Le digo que todos mis libros de biología coinciden en que soy macho. Me pregunta por qué quiero anestesia. Le digo que quiero aprovechar todas las drogas gratis y legales que pueda. Y por precaución. ¿Por precaución? Le vuelvo a preguntar si es lesbiana. Me toca el nervio.

17.24 - Aparece alguien a ver si todo va bien. Le digo que fiesta privada.

17.28 - Acaba de ponerme la anestesia. Tirar el instrumental de un rodillazo ha sido una buena maniobra.

17.55 - Me dice que nos veremos el martes.

20.31 - Mi madre me dice que ha hablado con Paola. Le pregunto quién es Paola. Me contesta que la mujer a la que no he parado de interrumpir para decir tonterías. Le pido que especifique, que mi vida está llena de mujeres así. Murmura que a ella se lo voy a contar. Especifica. Le juro que yo no he sido, que estaba así cuando llegué, sea lo que sea lo que he hecho. Me dice que no pasa nada, que le ha dicho que pefiere éso a que la interrumpan para quejarse pero que intente comportarme. Le recuerdo que fue ella la que me dijo que fuera a su dentista, y éso que yo le pregunté si estaba segura de que quería que nos relacionaran. Me dice que, al menos, lo intente. No prometo nada.

jueves, 14 de abril de 2011

Sagrada Gabiblia: Génesis I

Si yo sugiriera que entre la Tierra y Marte hay una tetera de porcelana que gira alrededor del Sol en una órbita elíptica, nadie podría refutar mi aseveración, siempre que me cuidara de añadir que la tetera es demasiado pequeña como para ser vista aún por los telescopios más potentes. Pero si yo dijera que, puesto que mi aseveración no puede ser refutada, dudar de ella es de una presuntuosidad intolerable por parte de la razón humana, se pensaría con toda razón que estoy diciendo tonterías. Sin embargo, si la existencia de tal tetera se afirmara en libros antiguos, si se enseñara cada domingo como verdad sagrada, si se instalara en la mente de los niños en la escuela, la vacilación para creer en su existencia sería un signo de excentricidad, y quien dudara merecería la atención de un psiquiatra en un tiempo iluminado, o la del inquisidor en tiempos anteriores.
Bertrand Russell
En el principio no había Nada. Bueno sí, había una cosa: Nada. Bueno, habían dos cosas: Principio y Nada. Bueno… habían tres cosas: Nada, Principio, y un funcionario público encargado de contar cosas y ponerles nombres.
Entonces llegó el Creador. Ser único y todopoderoso, el ente más grande que se pueda imaginar. No, es justo el siguiente más grande al más grande que se pueda imaginar. A pesar de ser invisible e indetectable por todos los medios, tiene forma: la de una gran taza de váter con cabeza de pulpo, pinzas de cangrejo y siete patas de ornitorrinco que le salen de cada pinza. Todo el mundo sabe que los entes cósmicos tienen partes de animales raros, lo de la taza de váter es porque este es mucho más original y aterrador que el resto, aunque es una pura formalidad, ya que como todos sabemos todo creador de existencia debe ser invisible e indetectable.
Y al llegar el Creador, creó. Con un potente tirón de cisterna creó el cielo, la tierra y los mares, y con ellos a toooooda la creación. El funcionario público contempló, suspiró, echó cuentas un poco a ojo del curro que se le venía y de la hora que era ya, y se fue a desayunar. Eso sí, antes contó al Creador y le nombró: Alfonsé.

viernes, 8 de abril de 2011

El pasado 4 de abril falleció Scott Columbus. No tengo ni idea de si era un buen hombre o no, pero por Odin que he matado enormes cantidades de neuronas cabeceando al son de sus martillos. Siento no poder verle tocar nunca más, y aprovecho para recordar a Ronnie James Dio y a otros que han muerto recientemente. Valoremos la música como se merece y a los músicos de verdad por lo mucho que nos aportan. ¡Y ahora ponte un buen disco, abre una cerveza y que le jodan al mundo!

martes, 5 de abril de 2011

Opiniones nucleares

En estos días informan unas siete veces al día de extensas encuestas sobre la opinión que tiene la gente sobre la energía nuclear y su empleo. Y casi todo el mundo está en contra. Y casi todo el mundo es totalmente ignorante respecto a qué es la fisión de un átomo, qué es la radioactividad o qué significa la palabra isótopo. La verdad, es un tema complicado.

Hace pocos días, en una de esas tertulias de la tele, un señor estaba muy preocupado porque no paran de llegar japoneses a España y le aterroriza la idea de que sean radioactivos. Entiendo que este señor no sepa nada sobre radioactividad y que pueda imaginarse que es una especie de enfermedad contagiosa o algo así. Lo que no entiendo es que presuma de su ignorancia en la televisión, ni que hablen de estas cosas tan graves sin informarse antes y sin tener expertos entre ellos, sin hacer ni una mísera (y gratuita) llamadita a alguna universidad que otra. Pues si es así como nos informan, entiendo que así sea como pensemos, es decir, que nos apresuremos a tener opiniones sobre cosas que no entendemos. Tenemos más información que formación, y esto puede aplicarse a cualquier tema ahora mismo.

Yo, esto de la energía nuclear, no lo entiendo y no pienso cometer la irresponsabilidad de opinar sobre ella. Al menos no más allá del amparo de unas cervezas y unos amigos.

Lo que sí puedo opinar, claro está, es que me parece gravísimo lo que está sucediendo. Y tiene causas y tiene culpables. Porque supongo que a nadie le pilla por sorpresa que haya terremotos en Japón, no? Ya sé que era imposible predecir uno tan gordo… pero hombre, de haber un terremoto así, Japón tiene muchas papeletas. Y no es el único lugar del planeta donde se juega a la lotería de esta manera. Insisto en que no sé y no opino sobre el uso de centrales nucleares, pero sí estoy tajantemente en contra de que sean intereses políticos y económicos quienes decidan dónde, cómo y cuándo se construyen.

En la segunda guerra mundial, un grupo de científicos sugirió al presidente americano la posibilidad de destruir poblaciones enteras con el poder del átomo. No buscaban esta destrucción, al contrario: tras mucho debatirlo, decidieron que si existía un arma tan poderosa a nadie le volvería a interesar los riesgos de una guerra. No habría más muertes inútiles. Además era evidente que los nazis estaban ya en camino de conseguirla y usarla. La mayoría de estos científicos eran pacifistas y de ideología de izquierdas.

Todos sabemos lo que pasó poco después. La culpa no fue de nadie, y a la vez fue de todos. Es un tema escabroso.

Yo soy de la opinión de que no debe haber límites en lo que el ser humano puede atreverse a aprender sobre las fuerzas del universo. Pero tampoco parece haber un límite en la estupidez del ser humano como conjunto, como sociedad, a la hora de usar cosas que no sabe lo que son pero que dan dinero (o votos). Y claro, si una idea nos parece atractiva opinamos que es correcta. Pero la realidad está ahí, y por mucho que opinemos no cambia. Sería muy bueno tener una central que nos diera energía rentable y tener todos los riesgos controlados, pero decirlo no lo hace cierto. Tampoco se convierte en cierto que la energía nuclear sea la perdición del ser humano porque es incapaz de controlarla. Termino citando a Richard Feynman, uno de los hombres más geniales y conscientes que jamás hayan existido (y que por cierto participó en el proyecto Manhattan): "Para lograr un éxito tecnológico, la realidad debe estar por encima de las relaciones públicas, porque la Naturaleza no puede ser engañada."

domingo, 3 de abril de 2011

España: pladur y mamoneo

En Islandia se están dedicando a encarcelar banqueros, empresarios y políticos corruptillos. Qué idiotas. El caso es que al parecer unas pocas decenas de personas compuestas por miembros de estos tres respetados y amados gremios llevaba años chupando de la teta del liberalismo económico. Hasta que la crisis mundial petó, y arrastraron al país a la ruina.

Estos islandeses son de lo más raro. Y no sólo porque estos viles muchimillonarios no llenasen sus salones con tigres disecados y sus cuartos de baño con carísimas obras de arte. También porque no me parece razonable ponerse a encarcelar a los culpables de nuestros males. Total, ellos sólo querían ser enfermizamente ricos a costa de la vida de cientos de miles de personas. ¿Y quién no? Y además, el capitalismo está ahí, el fuerte sobrevive y el débil a pintar pancartas.

La teta española es mucho más grande que la islandesa, así que mucha gente ha podido mamar a gusto durante unos cuantos años sin llegar a tanta ruina como allí. A estos años los llamaremos el Siglo de Pladur Español (en analogía con el Siglo de Oro), y a los que mamaban los llamaremos, sencilla y prosaicamente, mamones. Pues bien, los mamones españoles han estirado, exprimido, mordisqueado e incluso sacudido la hermosa teta española en un sofisticado alarde de liberalismo económico sin temor ninguno, de forma parecida al caso islandés, tal vez menos contundente pero mucho más descarada. Ni la sociedad ni sus conciencias decían que eso estuviera mal.

Y los mamones islandeses, tras llenarse bien los bolsillos, se fugaban a lujosas mansiones en el extranjero, huyendo para vivir cómodamente el resto de sus vidas, ellos y su descendencia. Y de estas mansiones han tenido que sacarles las fuerzas de la ley ante las exigencias de justicia del pueblo, exánimes tras tan ardua succión.

Pero esto no es así con el típico mamón ibérico, más castizo y abellotado. Nuestro mamón no huye, gana puestos. Trepa a posiciones directivas de prestigiosas empresas, gana elecciones regionales mandato tras mandato, privatiza y regala a sus amigos valiosísimos recursos públicos, compra millonarios clubes deportivos donde le adorarán como a un dios, y cierra cada año fiscal declarando que gracias a sus proezas su banco se ha forrado muchísimo, más que ningún otro, pero que el estado debería darle algunas ayudillas más. Y la sociedad española se deja mamar a gusto. Se acomoda en el bar, está al ladito de la oficina del INEM y desde la ventana de la tasca puede vigilar a la vez que no le quiten el sitio en la cola y que no se le pase la hora del parquímetro. Y a dejarse mamar.

Y un día un señor muy serio que como es presidente de otro país debe saber mucho de todo dice que ha llegado la crisis mundial. Y es verdad. Y se veía venir, pero sólo cuando se miraba hacia delante. Y entonces, todos nuestros mamones se quedan inmóviles, atónitos. Despacio, alejan sus labios atrofiados del irritado pezón, ojos abiertos de par en par. Lentamente, alzan sus cabezas y miran de un lado a otro, con cierto temor reflejado en sus ojos. Temor, que no vergüenza. Y entonces, mientras otros mamones huirían a esconderse, estos rompen a llorar, desconsolados. Quieren, necesitan, exigen que se les rellene la teta, y mejor antes que después. Ruegan porque les abracemos, que les consolemos, que les mimemos al son de la más dulce de las nanas. Que les votemos, que les queramos, que les adoremos, que les reconozcamos, que les sigamos, que trabajemos para ellos y que repitamos sus consignas.

¿Y quién puede resistirse a darles todo lo que piden? Todos sabemos que si nos deshiciéramos de los mamones nos quedaríamos sin líderes, sin artistas, sin religiosos, sin políticos, sin empresarios. Sin el liberalismo económico que garantiza el libre mercado, siempre que favorezca a los mismos de siempre (libre mercado sí, libre competencia no); sin políticos corruptos que en vez de dimitir sonríen a las cámaras besando niños; sin directivos capaces de despedir a cientos de trabajadores antes de quitarse el chófer; sin una iglesia tan involucrada y volcada en los asuntos públicos y privados; y sin un artisteo tan endogámico y “canonizado” como el nuestro... ¿Qué nos quedaría para hablar en el bar? ¿Qué sería esto, Alemania?