martes, 13 de marzo de 2012

No se ofusque con este terror tecnológico


El nuevo recorte de unos 800 milloncejos en investigación deja a la ciencia española con apenas ninguna posibilidad de contratar nuevos profesionales ni de comenzar nuevos caminos.

Mientras tanto, me llegan a los oídos que el año pasado defraudaron a hacienda unos 80.000 millones (no se si es cierto pero me lo creo) entre empresarios y millonetis. Todos ellos grandes patriotas, o al menos con la mili hecha.

Marianete alega: "Claro, joder, shi es que lo que neceshitamosh shon mash emprendedoresh, mire ushted".

jueves, 8 de marzo de 2012

The Iron Maideeeeeen!!!!!!

En este vídeo, Esperanza Aguirre (la señora mayor que vive debajo de la laca y el tinte que veis en primer plano) afirma que con la ley del aborto de los sociatas las mujeres abortan a los ocho meses de embarazo. ¿Pruebas de semejante atrocidad? No es momento de hacer periodismo a estas alturas de la vida, cada segundo que perdemos hablando de esto son miles de fetos pasados por el pasapurés. ¡Abajo el derecho al aborto! Todas esas mujeres que quieren abortar han fracasado, "en todos los supuestos" (violación, adolescencia, malformidades, abducciones... tó pal mismo saco).

Claro que el PP no es famoso precisamente por facilitar la convivencia de trabajo y maternidad. Bueno, pues a fregar, y ojo con echar los fetos por el váter, que eso también es de asesina fracasada. ¿Que no tienes dinerito para proporcionar a tu feto una educación privada, católica y decente, valga la redundancia? Pues te jodes porque no va a haber ninguna otra, y ojo con poner al niño a pedir en la calle, que ahora van a tomar serias medidas contra la "mendicidad agresiva".

¡MAYORÍA: UNA, GRANDE Y ABSOLUTA!

martes, 6 de marzo de 2012

Cocos, manchas, monos y otras mierdas

Una vez, en el instituto, una compañera de clase me pidió que le escribiera una frase cualquiera para analizar mi personalidad gracias a un libro buenísimo que tenía ella sobre grafología. No recuerdo lo que me dijo exactamente al día siguiente, pero sí que recuerdo que me sorprendió mucho lo bien que me había calado. Unos cuantos años después, en un curso, la profesora de psicología me pidió que le dibujara un árbol para poder hacer un esbozo sobre mis traumas, mis sentimientos reprimidos y no se qué otras mierdas retorcidas que sólo conocen mis amigos imaginarios. Le dibujé un árbol moribundo en un lúgubre bosque, y adorné sus ramas desnudas con cadáveres ahorcados y cuervos en pleno festín. Por suerte pilló la broma y no hubo que internarme. Aún así me entregó un análisis de mi pasado, o al menos de las huellas que habían quedado en mi sesera. Y acertó unas cuantas, pero por entonces yo ya era adulto y bastante escéptico, y mi opinión es que eran cosas tan generales y dichas de forma tan ambigua que se podían aplicar a casi cualquier otra persona, igual que pasaba con la chorrada aquella de la grafología. Además la mayoría eran cosan positivas, y todos estamos dispuestos a aceptarlas como nuestras, o eso creo yo.


Es que resulta que ayer vi una película que se llama Watchmen. Me explico: uno de los personajes se hace llamar Rorschach, como las láminas de los dibujos esos que te enseñan y te preguntan “¿qué ves aquí?” (a mi me parecen todos cachorros atropellados y vueltos del revés, menos las últimas que son payasos atropellados y vueltos del revés), y entonces me acordé de aquello de la grafología y lo de los dibujos. Y por primera vez pensé en la movida esta de las láminas de manchurrones, y pensé “qué pedazo de gilipollez”. Lo pensé porque no se me ocurría cómo cojones puedes saber nada sobre la pforma de ser de alguien por tu propia interpretación del testimonio (es decir, lo que dice, no lo que piensa) de alguien sobre lo que ve en unas manchas, y me da igual que se siga un manual lleno de tecnicismos mientras se interpretan las respuestas. Es una figuración sobre una suposición sobre una interpretación sobre algo que ni siquiera existe, y más aún si me dicen que el autñentico valor del test es ver las reacciones del testado, ver qué dice y si le preocupa decirlo, qué cree que debe decir y todas esas cosas... más interpretaciones libres. Y mirando en internet compruebo, sin sorprenderme, que se usan desde hace más de un siglo y que ni una sola vez ha sido demostrado su funcionamiento científicamente. Pero efectivamente se usan, y se enseñan en las universidades.


También se enseña la grafología, por ejemplo, en muchos sitios, y hay empresas que la usan en sus entrevistas para contratar o dejar de contratar a alguien. Y también lo de los dibujos, aunque parezca mentira. Son cosas que están tan dentro de nuestra culturilla general (es decir películas americanas) y que damos por válidas simplemente porque están ahí. Porque todos conocemos el test de Rorschach sin necesidad de ser psicolocos, y porque en todas las casas hay algún librito sobre cómo interpretar los sueños, o la escritura, o los dibujos, o lo que sea. ¿Y cuántas otras cosas más?


Aquí alguien podría decir que es muy soberbio por mi parte hablar con tanto menosprecio de algo que no conozco (me refiero al test de Rorschach). Pues puede ser, y puede ser que funcione, después de todo es un método empleado por profesionales incluso en juicios y otras movidas muy serias a lo largo de muchísimos años. Pero también puede que sea cosa del fantasma de McGyver. Te enseñan una mancha y consultan en la lista de respuestas qué mierda “puede” que se encuentre en tu personalidad. Una lista de respuestas y sus personalidades asociadas que ha hecho alguien, o alguienes, basándose en... pues no sé, supongo que en sus propias experiencias, y en las de sus pacientes. Es decir, en interpretaciones sobre testimonios, y en opiniones, y en estadísticas numéricas sobre cosas no cuantificables. Ya me imagino que llevar a cabo el método científico en el campo de la psicología debe ser harto difícil, pero esto es un poco ridículo. Vamos digo yo.


Siempre me ha interesado bastante la psicología y la antropología, aunque no sé casi nada. Me gustan sobre todo los experimentos sobre los que puedo leer en interneter sobre el porqué de algunas conductas, la vida en sociedad y chorradas así, y sobre todo cualquier experimento que se haga con monos, son graciosísimos los cabrones, y les hacen mogollón de putadas. Pero la verdad, opino que la neurobiología y todos sus avances se está acercando muchísimo más rápido a los misterios de la mente que esto de la psicología en todas las décadas que lleva ya haciendo cosas rancias de estas. ¿Podría ser absorbida la psicología por las ciencias biológocas como pasó con la filosofía y la física? No sé, pero que sigan invirtiendo en lo de los monos.



miércoles, 22 de febrero de 2012

Una de acojonante actualidad

Bufff... vaya unos días llevamos. Luego se me quejan de mis pataletas, pero hasta al más payaso de los payasos se le borraría la sonrisa.


La nueva reforma laboral es simplemente acojonante, no por sorprendente sino por lo que acojona. Y no obstante, el presidente de la patronal sale en la tele diciendo que es insuficiente, que exige que no se le pague el paro a aquél que rechace una sola oferta de empleo. Y esto acojona aún más, podrían ofrecerte tragar mierda y estarías obligado a aceptar el trabajo o morir de hambre. Qué extraña forma de esclavitud más democrática. Además, añade el presidente de la patronal, es indignante que los parados rechacen puestos alegando que están lejos de sus casas, y añade (no sin un preocupante tono de soberbia y gesto prepotente) que habría que obligarles a trabajar aunque el puesto fuera en Laponia (jajaja, qué ocurrencia, qué muchacho más socarrón, Laponia dice). Si te ponen un currete a cierta distancia de casa, como ni de coña te van a pagar gasolina ni autobús ni mucho menos dietas, 22 días trabajados al mes te puede costar algunos cientos de euros en gastos. Y puede no salirte rentable el trabajo. Pero este señor cree de verdad que el obrero no trabaja por dinero, que lo hace por dignidad. O porque es su función en la colmena. Y lo peor de todo es que lo que las empresas españolas defraudan a hacienda es mucho más que las pérdidas por pagarle el paro a estos cabrones que no quieren currar. Además se me ocurre que no es muy productivo el que cada uno trabaje en la otra punta de su ciudad... tardaríamos muchas más horas y gastaríamos muchos más recursos (traducido en dinerito, en lenguaje de chaqueta y corbata) que si cada uno es libre de elegir a su conveniencia.


Por otro lado, el ministro de educación de ha sacado la chorra y ha efectuado una maravillosa micción en perfecto tiro parabólico sobre la moral y la dignidad de educadores e investigadores españoles, asegurando que no ve ningún problema en que los profesionales mejor formados de España se vayan al extranjero. Opina que es algo muy bueno en sus carreras, y que cuando vuelvan será algo positivo para el país. Supongo que cree que dejarán sus puestos milenarios en otros países para venir aquí a reponer al Carrefour (¿se escribe así?) o a llevarle a él los cafés al despacho. Porque por arte de magia no van a aparecer puestos ni fondos para que esta gente haga aquí lo que se hace en otros países. Y porque si otros países investigan y desarrollan, es para quedarse con lo investigado y desarrollado, no para dártelo a ti por compartir nacionalidad con su trabajador. Además, salir de España no es tan fácil, por muy preparado que estés siempre estarás en desventaja, al margen del drama personal que pueda suponer. Eso sí, si un equipo de fútbol vende a algún jugador de la cantera para que se forre dando patadas en el extranjero, menuda tragedia, lo que ha perdido la gloria patria.


A todo esto Rajoy dice “hay que competir”. ¿Cómo? ¿Con qué? ¿Para ser competentes en qué? Podemos apuntarnos a la competición de “vamos a ser un país desarrollado invirtiendo lo poquito que tenemos en nuestro futuro”, o podemos apuntarnos a la de “mano de obra barata y servil, impuestos bajitos y escamoteables para el empresario de bien, traiga aquí su empresa y contrate, contrate, contraaaaate oiga”. Lo malo es que estamos entrenando para la de mano de obra barata, pero estamos apuntados a la de país desarrollado. Vamos, que perdemos fijo.


Y cómo no, para culminar nos queda la famosa historia de los estudiantes en Valencia, de la que no tengo ni ganas de decir nada. El hecho en sí es muy, muy triste, y grave. Pero lo que aún va más allá son las portadas de los periódicos, de los buenos, los que hacen los profesionales bien formados en España. Cosas como que son los sindicatos y los funcionarios los que están detrás de las peligrosas revueltas de los exaltados extremistas, o que los profes rojetes de los colegios públicos coaccionan a los alumnos a que se manifiesten sobornándolos con aprobados. Y alguna que otra barbaridad, ya da lo mismo, una vez nos ponemos a decir mierdas es difícil parar. Supuestas noticias que desafían el sentido común de cualquiera, nos llaman gilipollas a la cara. Incultura, represión, desinformación y demagogia. Si todo esto no se merece una enorme pataleta, ya no sé qué se lo merece.


Y lo que más me sorprende es que no estoy sorprendido. Puede que un poco por lo deprisa que va todo, pero no en el camino que llevamos. Mi sorpresa ya fue en su momento, ingenuo de mí, cuando el más del 70% de españoles con derecho a voto que no eligió al actual gobierno le concedió una mayoría absoluta (absoluta, que se dice pronto) para que hicieran lo que quisieran con nuestras vidas a cambio de manifestarnos después, siempre después, pero eso sí con mucha razón y muchos derechos. “Tomemos las calles, recojamos firmas, demostremos que no somos ganado en sus manos”, dijeron los borregos que cuando les dieron a elegir pastor callaron para berrear después.

martes, 14 de febrero de 2012

Génova, tenemos un problema

-Oye, tenemos un problema: hay mucha gente en paro, y cada vez más. Eso significa que se contrata a menos gente de la que se despide.


-Bueno, pues facilitemos el despido y rebajemos los contratos.


-¡Pero entonces despedirán a más gente!


-Sí, bueno, pero estarán tan desesperados que no les importarán que los contratos estén tan baratitos. Todos los trabajadores pasarán por el aro pasado un tiempo, todos aceptarán trabajos temporales en horarios inhumanos. Así las empresas tendrán más beneficios. Si las empresas tienen más beneficios, se creará confianza y solidez en los mercados. Estabilizaremos la cosa y España saldrá de la crisis.


-¿Y los españoles?


-¿Quiénes dices?


-Los... ejem, pues los cuarenta millones de trabajadores precarios que tendremos a los que les será muy difícil llegar a fin de mes.


-Coño, y a mí qué me cuentas. A mi me pagan para sacar a España de la crisis, los españoles que se vayan a Alemania.

jueves, 2 de febrero de 2012

Un nuevo héroe para el pueblo

Corrían malos tiempos en la villa, los peores. Los parados se amontonaban en los bares, los fetos abortados rebosaban de los contenedores, los niños eran adoctrinados para su futuro como homosexuales, y algún juez que otro consideró que durante el franquismo hubo algún asesinadillo que otro. Las sombras se alargaban, la desesperación llamaba a las puertas. Corrían malos tiempos en la villa.


Y entonces pasó: un hombre no pudo seguir desoyendo el grito desgarrado de las masas iracundas, paradas y homosexualizadas, y actuó. Maranico Rajoy, el hombre, el héroe. Ya no se iba a quedar de brazos cruzados mientras la villa era exprimida por las hordas bolcheviques, de ahora en adelante los progres y sociatas tendrían un motivo para temer: La Gaviota Azul.



Así empieza la nueva serie de TVE “gaviota azul”, cuyo protagonista lleva una doble vida, hombre de orden por el día y gran héroe moderado-centrista de noche, que lucha contra la injusticia del derroche público en pro de que cada cual se pague lo que se merezca.


Como son demasiado caras, van a anular series como “cuéntame” y “águila roja” de RTVE, los programas más vistos (manda huevos) de este santo país. Pero con contenidos alternativos como “gaviota azul” y “yo te cuento y tú te callas”, ninguna siesta se verá amenazada. De momento no han dicho nada del telediario, pero seguro que eso no lo tocan.

lunes, 2 de enero de 2012

¿Y eso para qué sirve?


Tenemos que recortar gastos, hay que tirar del carro. Tiremos todos del carro...
Por otro lado, podríamos seguir (o empezar) invirtiendo en ideas y progreso, y hacer un carro que se mueva con más facilidad.

Hasta Faraday fue increpado por un ministro británico: "¿y para qué queremos saber todo eso de la carga eléctrica?". Respondió "Sir, un día podrá usted gravarla con impuestos."

jueves, 22 de diciembre de 2011

Mierda de calle

El suelo estaba mojado

y yo tenía mucha prisa

y caminaba apresurado

evitando el agua fría


Pero fui despreocupado,

en los charcos me fijaba

y así expuse a mi calzado

a lo marrón en la calzada.


Con viscosa textura

y desagradable sensación

la suela resbalaba

y se hundía en el mojón.


¡Qué falta de respeto!

¡Qué poca urbanidad!

Aquel lugar repleto

de los frutos de un ojal.


Y yo y mi cara de idiota

nos paramos a pensar

en pisar ahora la boca

del dueño del animal.


Tal vez una viejecita

paseaba a su puta rata

o quizás fue el terrorista

un niñato con bestia parda.


Pero fuera de quien fuera

el ojete excretor

lo que echaba por el ano

no dejaba buen olor.


¿Cómo, Dios bendito,

en tu infinita sabiduría

creaste al tierno animalito

que tal cosa cagaría?


Era vileza e ignominia,

atroz pandemonio marrón,

mi cordura sucumbía

restregando aquél horror.


Alimenta a tu mascota,

mímala y estrecha lazos

pero cuando haga sus cacotas

te las llevas, mamonazo.


lunes, 19 de diciembre de 2011

Pataleta diluida

He leído por ahí que en la Universidad Pública de Navarra están dando unos cursos sobre homeopatía. Tengo entendido que la homeopatía ya se enseña en este país formalmente en algunas universidades. Lo que no sé es porqué se hace. También sé, porque todos lo hemos visto, que los productos homeopáticos se venden en farmacias. El hecho de que se permita su venta en cualquier establecimiento es muy triste, que comparta estantes con medicamentos reales en las farmacias es muy grave, y que se le de la suficiente veracidad en el entorno académico como para enseñarse en las universidades es aún peor.


Quien quiera saber qué es exactamente la homeopatía pues que le de al google, o que lo pregunte en una farmacia, o que se busque algún vídeo del genial James Randy en el TuTubo. O que se apunte a la Universidad Pública de Navarra. Quien ya sepa lo que es, o bien sabe que es un timo basado en unos principios completamente ridículos, o bien tiene la mente lo suficientemente “abierta” como para usarla porque es un remedio “natural” y muy “cool”. Hay quien la usa simplemente porque la industria "alopática" está podrida, pero aunque esto sea verdad no hará que por arte de magia los cuentos de hadas se hagan realidad.


Qué exagerado, comparar la homeopatía con cuentos de hadas. Pues no. Por lo menos las hadas son muy canijas y tienen alas para poder volar. Pero es que esto de la homeopatía...


No vamos a seguir opinando, ni diciendo generalidades. No me voy a meter con los ridículos postulados de esta pseudo-ciencia, quien quiera que los busque y opine. Vamos, simplemente, a ver qué es: un producto homeopático se hace cogiendo una disolución de una sustancia que según los homeópatas combate un síntoma concreto (que ni de coña, pero bueno), y a partir de esta disolución se van preparando otras cada vez menos concentradas. Siempre trabajan con proporciones centesimales, en principio respecto al volumen, es decir, que con cada dilución ponen una parte de soluto en cien de disolución. Y cada vez que hacen esto, lo llaman 1X o 1CH. Si lo hacen 7 veces, pues en la cajita pone 7X. Cuantas más X, es decir cuanto más diluida la “medicina”, más efectivo es el tratamiento (no me preguntéis porqué). Luego cogen una gotita minúscula de esta disolución final y la ponen sobre una pastilla de azúcar y la dejan secar. Envasan la pastilla y a vender (y venden mucho, mucho, mucho).


Hagamos ahora un ejercicio facilito: calculemos una disolución típica usada en homeopatía, pongamos un 15X (las hay hasta con cientos de X). Cogemos 1ml de “sustancia medicinal”, es decir de principio activo, y lo diluimos en 100ml de agua. Agitamos bien, y de lo que nos queda cogemos 1ml y lo echamos en otros 100ml de agua. Repetimos hasta 15 veces. En la primera dilución teníamos 1ml, en la segunda cien veces menos, en la tercera diez mil veces menos... En la última tenemos 10 elevado a -30 mililitros de principio activo en 100ml de disolución (no digamos ya en la gotita que cojo para poner en la pastilla). Vale, ¿y eso qué? Si funciona pues esto no importa, ¿no?


Pues no. Porque la sustancia original estaba formada de moléculas. Y las moléculas se componen de átomos, en distintas proporciones, y esto es lo único que define una sustancia. Distintas porquerías son distintas porque tienen distintos átomos en distinta cantidad. Una sustancia tiene muchíiiiisimas moléculas, cada una formada por muchíiiiisimos átomos distintos, grandes y pequeños. El más pequeño, el del hidrógeno, es como una bola de 10 elevado a -10 metros de radio. Para los de letras, una esfera así ocupa un volumen aproximado de 4 por 10 elevado a -30 metros cúbicos, lo que equivale a 4 por 10 elevado a -24 mililitros. Esto es lo que ocupa el átomo más pequeño del universo, 0,000000000000000000000004 mililitros. Cualquier sustancia capaz de curarte, matarte, o interactuar contigo de cualquier forma, conocida o no, es millones de veces más grande que este átomo.


Retomando nuestra disolución 15X, tenía 10 elevado a -30 mililitros de esta sustancia, es decir, un volumen 1 millón de veces más pequeño que el átomo más pequeño que existe. Es físicamente imposible que en esta disolución haya nada, nada en absoluto, de medicamento, sólo hay agua. Además, este agua no ha estado en contacto ni con un sólo átomo de la sustancia original (para los defensores de la “memoria del agua”, otro cuento). Es absolutamente impensable que esta disolución te cure nada que no sea la sed. Desgraciadamente al ponerla en la pastilla y dejarla secar, ni siquiera va a servir para esto. No se qué dicen las autoridades sobre la homeopatía, pero estoy seguro de que no la avalan. Tal vez la reconozcan, y la permitan. Pero aunque todos los premios Nobel de medicina juntos asegurasen que funciona (que jamás pasará), sigue sin hacer que funcione. Sencillamente no hay nada ahí dentro que pueda funcionar. Las cosas se demuestran, no se afirman.


La homeopatía nunca ha demostrado funcionar, y si lo hiciera alguna vez significaría que el hombre está equivocado en casi todo lo que conoce sobre física y química. Esto cambiaría el mundo para siempre. ¿Por qué a ti te funciona? Y a mí que me cuentas, pregúntale a un psicólogo porque la estadística dice que estás siendo afectado por un fenómeno muy común (y muy humano) conocido como efecto placebo. Y después de hablar con el psicólogo te vuelves a plantear si te funciona de verdad o si sólo lo creías. Un testimonio personal es cualquier cosa menos algo objetivo y fiable. Aunque sea verdad.


Por mi parte, para mantenerme unido al planeta Tierra siempre llevo una bufanda naranja atada a un tobillo. A mi me funciona, así que es así. Que no sepa cómo funciona y que la lógica lo contradiga no es motivo para dejar de usarlo, porque funciona. Pero los cabrones de la farmacia siguen sin querer vender mi método, veamos qué me dicen en la universidad. Y ya os contaré el remedio que tengo contra las tormentas... ¡desde que lo uso no ha habido ni una sola que no haya terminado por pasarse, y hablo del planeta entero!



viernes, 2 de diciembre de 2011

Marianowar

Cuatro años de pelotas de acero, discursos de "nosotros mejores que los demás", y casi ningún proyecto serio por delante. ¡¡¡Son los putos Marianowar!!!. Sólo que no serán ellos los que se queden en gallumbos, mireushté.